Siento como una parte de mi se ha perdido, se ha evaporado, se ha volatilizado, se ha consumido, se ha acabado.
Sin poder evitarlo, me siento una mitad.
Una mitad conservada en formol, para que quede intacta. No quiero pederla.
No quiero perder la esencia, los días, las semanas, los meses, los años.
El alcohol tiene atontada mis neuronas y se preguntan el porqué de la tortura, el porqué de los golpes, el porqué del momento.
A ti...sí, a ti. No quiero perderte y no puedo evitar echarte de más. A ti, a tus besos, a tus caricias, a nuestros momentos.
Hoy el día se tinta de gris a pesar de estar soleado.
VIII
-
Me devoras... Siento que tus dientes no quieren que quede nada de mí, que
tus manos desean desgastar todos los gemidos que puedan salir de mi
garganta, qu...
Hace 8 horas
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