Comprobar

|
Quiero comprobar que sabes volar.
Lanzarte al vacío del orgasmo, escuchar tus gritos desesperantes de cerca y sentir la presión de tu angustia cada metro al descender.

Quiero comprobar que sabes mirar.
Tumbarte en el desierto, donde la nada es nada, donde la arena son espejismos y donde el agua escasea, para convercerte de que el sol es tu luna, y la luz del día mi propio resplandor.

Quiero comprobar que sabes romper.
Coger una historia y hacerte protagonista. Hacerte el amor con cada personaje, hacerte feliz en tu mundo perfecto y despertarte ante una realidad de colores menos nítidos que la portada del libro. Esto, solo para convencerme de que sabrás romper.

Quiero comprobar que sabes sonreir.
Mirarte detenidamente, tú y tú, frente a frente.

Quiero comprobar que quieres comprobarme, que quieres provarme, que quieres drogarme, extasiarme, provocarme, besarme, chuparme, que quiere sentirme, que quieres mimarme, soportarme, mirarme...
|

Esta noche engañaré a mi cuerpo con mis manos.

Me sumergiré en tu mirada y llevaré a mis ojos al placer.

Recordaré tus besos y dormiré enlazada a tu olor.

Beberé de ti, en sueños de mi.


Esta noche engañaré a mi cuerpo con mis dedos.

...Me tocaré...

...Te tocaré...


|



Besaría tus ojos, tus mejillas, tu mentón, tus oidos, tu cuello.


Besaría todo tu rostro con mi lengua, con mi aliento, con mis labios, con mis palabras.




Desnudaría tu cuerpo para vestirlo y desvestirlo una vez más, para sentirte, para erizarte.




Dibujaría con mi lengua un dibujo entre poro y poro, donde los lunares fueran muros que finalmete se rompieran.




Ahora es momento de besos, de caricias, de sonrisas, de abrazos, de amaneceres.




Fulminaria lo fulminante, desearía lo deseado, provocaría lo provocado.




|
Siento como una parte de mi se ha perdido, se ha evaporado, se ha volatilizado, se ha consumido, se ha acabado.
Sin poder evitarlo, me siento una mitad.
Una mitad conservada en formol, para que quede intacta. No quiero pederla.
No quiero perder la esencia, los días, las semanas, los meses, los años.

El alcohol tiene atontada mis neuronas y se preguntan el porqué de la tortura, el porqué de los golpes, el porqué del momento.

A ti...sí, a ti. No quiero perderte y no puedo evitar echarte de más. A ti, a tus besos, a tus caricias, a nuestros momentos.

Hoy el día se tinta de gris a pesar de estar soleado.

Performance art

|

No fuimos arte en vivo.

Somos arte en vivo.


Una sensación extraña me incentivó para invitarte a beber de mi licor. Mientras las horas pasaban y nos colgábamos de las manillas del reloj, las sonrisas iban petrificando y las miradas expresando.
El etanol sin metabolizar te obligaba a coger mi cintura y la nicotina era una excusa más para mirarte sin mirar, para forzarte sin forzar, para rechazarme sin rechazar.
Una canción era suficiente para acercarme a ti, una frase lo necesario para mirarte, un gesto lo inesperado para besarte, un abrazo lo suficiente para erizarte.
Empezamos a revolucionar en un sofá abatido por la situación, pasamos a la cama de la lujuria y de todos los placeres y caminamos desde desearnos a observarnos.
Mezcla de sexo, desesperación, ternura y caricias.
Mezcla de abrazos, besos y miradas que siempre quisieron decir algo más.
Mezcla de timidez, conversaciones, conocimientos y nuestra vida.
Ya habían pasado 7 horas y nadie había podido con nosotras, ni el hambre, ni los vicios. Solo tú y yo, aquella cama y los pequeños duendes que pinchaban y dibujaban nuestras siluetas espléndidas de pasión.
Pecar de extrovertida es decir con la mirada todo aquello que realmente es importante.
Pecar de tímida es decir con una mirada todo aquello que se desea decir.
Aun recuerdo la humedad de mis manos al tocarte, tu respiración agitarse, tus dedos acariciarme, tus labios besarme, tu mirada sobre mi cuerpo dibujándome sobre lienzos imaginarios, tu curiosidad por mí, mi intriga por ti.
Fuimos performance transparentes, inquietos, ocultos, viviendo todo lo vivido, sin privarnos, sin cortarnos.

Contamos con nuestros cuerpos mundos inexistentes, imaginaciones que se evaporan, que se borran con el sudor.
Vamos a comenzar por romper nuestros propios esquemas y seguiremos rompiendo el de los demás.


Porque pensar es algo más que imaginar, e imaginar no solo es vivir lo real.