
Era el tiempo...el fallo fue e tiempo.

El tiempo que perdimos, la de horas que dejamos escapar, la de besos que no dimos por no volver a pensar, la de abrazos que pensamos y los dejamos en un: nos vemos pronto.
Fue el tiempo el culpable, el que nos hizo cambiar, el que nos separaba a tan solo unos kilómetros de distancia, el que nos absorbió y modificó hasta que consideró oportuno que volvieramos a ser tú y yo.
Los agujeros negros los dejamos para otros, salimos a la luz y allí estábamos...Llamaste a mi puerta y estaba nerviosa, venías a verme, a estar conmigo y no sabía si iba a saber reaccionar.
Un fin de semana encantador, de "ReCI & CiERvi" en estado puro. De subir volumen al ascensor, de transformar el corcho en plástico, de escardar, de beber, de saber siguiendo...de abrazos, de sensaciones.

Pasar un verano cerca de ti, es un placer para mi. Llamarte y saber que en 15 minutos estarás con tu súper coche automático para recogerme, para pararnos en una gasolinera echar gasolina y estar media horita más disfrutando de las vistas mientras volvemos a emprender el camino.
Te he echado mucho de menos...unos se van y nosotras quedamos. Todo cambia...nosotras cambiamos.

