A tí...sí, a ti, que una vez sentiste mis manos y ahora me lees en silencio.
A tí...sí, a ti, que caminas y haces que te mire,
que me miras y no puedo evitar sonrojarme,
que me hablas y no puedo evitar desnudarte.
A tí...sí, a ti, que en cada café recuerdo tus besos, la suavidad de tus labios, lo acogedores que son tus brazos.
A tí...sí, a ti, que llegaste sin darte cuenta buscándome, me encontraste y...
A tí...sí, a ti, que intuiste mis manos sin tocarte, que sentiste mi piel sin rozarme, que envolviste tus piernas con las mías, que insinuaste y besaste mis ideas, que rozaste y rocé el limbo aquella noche.
A tí...sí, a ti, que acabaste cerca de mí, con miedo de tí y a apenas dos calles de aquí.
A tí...sí, a ti, no lo dudes más, es para ti.
Sé cuando me lees, lo noto cuando me ves.



