lunes 30 de mayo de 2011

Me mecías entre tus brazos descoloridos
y vi a tus dedos llorar, no supe como hacerlo,
no supe como aliviarte, solo me quedó dañarte.
Y entre tanto y tanto vuelo y deshojado,
los árboles cantan a mi paso,
los coches protestan sobre el asfalto,
yo grito de rabia y de sed sobre tu corazón,
mientras lo mantienes ocupado
a las puertas de tu profesión.

Maldita dulzura la tuya.

Y entre tinte y tinte amoniacado,
quemo mis neuronas que asfixian pensamientos.
Voy a acampar en tu cabeza,
quiero protestar...

Maldita dulzura la mía.

Y entre tonto y tonto entusiasmado...


2 cuerpos tendidos:

leles dijo...

Hacía tiempo que no pasaba por aquí...
Me encantan tus posts, encuentro en ellos poesía y belleza.
Besos, "pequeña".
^_^

webis dijo...

Malditas las dulzuras que enganchan... malditas dulzuras recíprocas, comprendidas, consentidas...malditas dulzuras dulces...

Pero qué coño!!!!! Aunque engorden, que buenos están los pasteles!!! XD

A fruit kiss.